Roberto García: “Nuestro principal reto es consolidar un ecosistema que permita a las empresas cántabras integrarse en proyectos de mayor dimensión”
La revolución tecnológica actual avanza gracias a la convergencia de tecnologías que están transformando la competitividad de empresas y territorios. La capacidad de analizar grandes volúmenes de datos a través de la supercomputación, entrenar modelos cada vez más avanzados de inteligencia artificial y anticipar nuevas amenazas son tres de las premisas que, a buen seguro, determinarán la capacidad de crecimiento de regiones como Cantabria.
Bajo esta premisa, el presidente del Clúster Tera y director general del Grupo Ambar, Roberto García, participó en la mesa regional del curso titulado “Inteligencia Artificial, Ciberseguridad y Supercomputación”, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP). En este encuentro, los ponentes subrayaron la importancia de fortalecer la colaboración entre la Administración y las empresas como vía para impulsar la creación de proyectos, atraer y desarrollar talento, y potenciar la capacidad de innovación.
Durante su participación, García hizo un llamamiento a construir el futuro tecnológico de Cantabria desde la propia comunidad y defendió la necesidad de impulsar proyectos que generen valor e impacto en el territorio. Para ello, destacó positivamente la puesta en marcha de la Agenda Digital de Cantabria 2024-2028 como una hoja de ruta que debe situar a la Administración como agente impulsor y dinamizador del ecosistema.
En este sentido, señaló la importancia de “promover y priorizar proyectos estratégicos que refuercen la colaboración entre empresas, faciliten su participación en iniciativas compartidas y contribuyan a generar un mayor impacto en el avance tecnológico de la región”. A su juicio, “el principal reto es consolidar un ecosistema que permita a las empresas cántabras integrarse en proyectos de mayor dimensión, facilitando su acceso a contratos locales y su expansión a mercados exteriores”.
Por otro lado, García defendió que la especialización debe ser uno de los pilares del futuro de la región. Aunque destacó el trabajo de numerosas pequeñas empresas del sector, señaló también la importancia de establecer un marco común y promover un polo tractor que aglutine esfuerzos, impulse la colaboración y genere un efecto dinamizador en todo el ecosistema.
La mesa redonda estuvo moderada por el director general de Innovación, Desarrollo Tecnológico y Emprendimiento Industrial del Gobierno de Cantabria, Javier Puente, y reunió al presidente de Tera junto a Adolfo Garandal, representante de CEOE-CEPYME Cantabria y consultor senior de Inteligencia de Negocio de LIS Data Solutions; Rosa Vega, secretaria general de la Cámara de Comercio de Cantabria; y Carlos Recio, CEO de IDRUS y miembro de la Junta Directiva de ASCENTIC, quienes sostuvieron que las grandes compañías deben desarrollar en Cantabria casos de éxito que puedan servir como referencia para crecer y competir en otros mercados, sin renunciar a las oportunidades que ofrece el exterior.
La ciberseguridad ocupó igualmente un lugar destacado en la mesa redonda. García señaló que la puesta en marcha del Centro de Ciberseguridad de Cantabria (C3) supone un primer paso estratégico para reforzar este ámbito en la comunidad. Asimismo, insistió en la importancia de generar confianza y concienciar a empresas y ciudadanos sobre los riesgos digitales. Aunque reconoció que proteger los sistemas frente a las amenazas resulta cada vez más complejo, también destacó que “el desarrollo de herramientas más avanzadas está permitiendo mejorar la capacidad de respuesta ante los nuevos desafíos”.
Para finalizar, los ponentes reclamaron una mayor colaboración entre el ámbito empresarial y las universidades para adaptar la formación a las necesidades reales del mercado. En este sentido, destacaron la utilización de estas iniciativas para la captación y retención de talento, poniendo como ejemplo el programa Cantabria Tech Talent, que ha contado con la implicación de empresas del Clúster. También advirtieron de la desactualización de algunos planes de estudio y defendieron la necesidad de revisarlos para responder al rápido ritmo de transformación que vive el sector tecnológico. García concluyó mostrando su confianza en el potencial de la región si logra combinar capacidades en ámbitos estratégicos como la supercomputación, la inteligencia artificial y la ciberseguridad.
